Un arquitecto: ¿La universidad? Un chollo. Es un lugar en el que te dejan hacer de todo y luego no protestan para no pasar por ignorantes. Casi como con los alcaldes pero no tanto. Y si alguien quiere ilustrarse, que se pasee por los campus: se comprende que los primeros que deberían ir a facultades de Arquitectura y de Humanidades son quienes aprueban los proyectos. Pero entonces se nos acabaría el chollo.
Uno que aprueba proyectos: Es genial: ya que los edificios universitarios pueden pasar por supermercados, cárceles, museos... hagamos de ellos cualquier cosa. ¿Por qué no bancos por la mañana y discotecas por la noche, por ejemplo, con venta a las televisiones? ¿O pasarelas de moda, tras concursos entre las estudiantes? ¿O shopping-centers? ¿O todo junto? Ahí hay un montón de pasta para ganar.
Un aprobador autonómico: Hombre, shopping-centers tal vez es demasiado. Pero en lo que sí las hemos convertido es en laboratorios de patriotismo local y espíritu nacional, lejos de la pintoresca idea de que universidad viene de universo.
Juan, estudiante de 1o de cualquier cosa: No entiendo, tío: si a las 10 tenemos clase de Teoría de lo Inexistente i, ¿por qué a las 11 tenemos Teoría de lo Inexistente ii? ¿Sólo porque así nos mantienen ocupados mientras encuentran profesores que sepan? No me parece serio. Sobre todo si a la 1 nos dan Teoría de lo que sí existe, que niega todo lo anterior.